GRIETAS EN LOS PISOS

viernes, 8 de enero de 2010


Muchos constructores, supervisores y clientes piensan que los pisos y pavimentos de concreto deben estar libres de grietas. Algunos otros suponen que el piso de concreto debe ser monolítico, esto es, de una sola pieza.- Lo que seguramente han olvidado clientes, constructores y supervisores es que a los pisos de concreto simple se les debe cortar juntas de contracción (grietas inducidas), para aliviar tensiones internas, porque si no lo hiciéramos, el concreto por si mismo buscaría aliviar esas tensiones agrietándose en forma incontrolada. Cada corte de junta es, por tanto, una grieta que divide al piso en pequeños trozos o tableros de concreto. Los tableros son como piezas de un rompe cabezas, cada uno encaja en los otros tableros adyacentes, e inter actúa con ellos.



Existen muchas razones por las cuales se agrietan los pisos de concreto, la mayoría de ellas se pueden predecir y evitar con buenas prácticas de construcción, otras se originan a causa de errores de diseño que no se logran corregir oportunamente; hay otras en cambio, que se pueden atribuir a la mezcla de concreto o más bien al proveedor del concreto; algunas se deben a sucesos inesperados, especialmente a actos de la naturaleza; otro grupo de grietas son provocadas indirectamente por el constructor o alguno de sus sub contratistas; en ciertas ocasiones, las grietas se deben a decisiones del mismo cliente. El problema no solo es la grieta misma sino la determinación de las causas que la originan. El cliente y sus representantes tratarán, en casi todos los casos, de atribuir las grietas a quien ejecuta la construcción del piso, sin embargo, como ya hemos adelantado, no siempre es el verdadero responsable.

Grietas causadas por el mismo cliente. Hay ocasiones en las que el propietario o sus representantes condicionan la ejecución de la obra a ciertos horarios de trabajo, el corte de juntas no se hace oportunamente porque cae en horarios no permitidos, se ordena detener los cortes y posponerlos a horas más “convenientes”, se imponen limitantes al ruido de las cortadoras, al número de juntas que desean en el piso; por razones estéticas se imponen limitantes al plano que contiene el diseño de juntas, se limita, otras veces, la cantidad de cortes por cuestiones económicas, ó se imponen metodologías de construcción y/o circunstancias que afectan el buen desempeño de los pisos de concreto. El concreto no conoce de razones, el concreto no puede manejar los esfuerzos de tensión y nos da una oportunidad llamada ventana de corte: si cortamos antes, las aristas del corte quedan desportilladas; si cortamos después, el concreto se agrieta antes. Por lo tanto, debemos cortar dentro de la ventana de corte.


Algunas veces es el mismo constructor el causante de los agrietamientos del concreto, especialmente en aquellos casos en los que deja una capa de base o terracería mal preparada, o deja suelos contaminados, mal compactados, con exceso de humedad en el suelo y sin barreras de vapor; algunas veces el constructor solicita cambios al diseño que van en detrimento del piso que se construye, quizá sea por desconocimiento o buscando algún ahorro mal entendido; sucede también que durante la construcción quedan estructuras enterradas que provocan variaciones al espesor de la losa y la interacción entre ambas genera agrietamientos, también sucede que el constructor provoca vibraciones importantes en el entorno ya sea a causa de equipo pesado de vibro compactación o por labores de demolición con explosivos; el paso de camiones, montacargas y grúas pesadas sobre los pisos recién instalados es otra causa frecuente de agrietamientos; el concreto fabricado en obra sin controles de calidad es otra de las causas frecuentes; las demoras en la colocación del concreto provocadas por el constructor, la falta de iluminación o ventilación adecuadas, necesarias durante las labores de corte; los trabajos que otros contratistas ejecutan simultáneamente, también pueden ser la causa de las grietas, especialmente cuando ese trabajo afecta a el piso recién construido, ya sea por la proximidad, por el equipo utilizado, porque interfiere con las labores de corte, porque interfiere con las losas del piso o por cualquier otra razón.



Grietas debido a la mezcla de concreto. Una causa frecuente de agrietamientos puede ser el exceso de agua en la mezcla. En la medida que el agua va desapareciendo va dejando unos vacios en la masa de concreto que inducirán esfuerzos de contracción y agrietamientos como consecuencia. Mezclas de concreto con aditivo retardante que al descargarlas se contraen y agrietan, algún tiempo antes de ganar la resistencia mínima que nos permita iniciar las labores de corte; también los tiempos de acarreo demasiado largos, a veces no se valora adecuadamente el hecho que la planta de concreto está demasiado lejos del sitio de las obras; uso de aditivos incompatibles, exceso de revoluciones del camión mezclador, diseños de mezcla deficientes, agregados calientes o contaminados con materia orgánica, desperdicios o suelos son otras causas frecuentes.

Grietas por sucesos inesperados. Aquí nos referimos también a aquellas que sean propias del lugar de trabajo: ráfagas de viento, insolación, altas temperaturas, baja humedad relativa ambiente, sismos, etc.

Veamos ahora aquellas grietas que aparecen debido a errores de diseño. Hay ocasiones en las que el diseñador del piso comete algunos errores en la distribución, profundidad, tiempo, o en la metodología de corte propuesta. Algunas veces será por desconocimiento del diseñador, otras por ligereza. Por lo general, estos errores se pueden corregir antes de construir el piso, sin embargo, puede suceder que el supervisor se oponga a tales cambios o que el contratista de piso no se percate del error y siga adelante.



Finalmente están las grietas causadas por el contratista de pisos. Se supone que este tiene el conocimiento, la experiencia mínima, el equipo adecuado y el personal debidamente entrenado para dedicarse a esta actividad; cuando falta alguno de estos elementos, suele suceder que hay problemas en el piso que se construye. Cuando la construcción de un piso de concreto se encomienda a un novato, entiéndase por novato a cualquier constructor que no se dedique o se haya dedicado en el pasado a esa actividad, lo más probable es que se improvise en el proceso, se busquen atajos “lógicos”, ahorros mal entendidos, que al final se han de convertir en costos extraordinarios, pero necesarios para corregir los errores cometidos. De poco serviría tener el mejor equipo y las mejores herramientas si el personal no sabe como utilizarlo adecuadamente. “Zapatero a tus zapatos” no debemos encomendar la construcción de un piso de concreto al especialista en estructuras metálicas porque seguramente se equivocará en cosas elementales. El contratista de pisos también se equivoca, especialmente cuando no supervisa adecuadamente a su personal, cuando improvisa, cuando no capacita al personal, cuando no se informa adecuadamente, y cuando no utiliza el equipo oportuno.